miércoles, 23 de noviembre de 2011

Acotando el termino ciberguerra

Mucha de la literatura sobre ciberguerra no llega a concretar con ejemplos claros que actividades especificas se podrían englobar dentro de este término. Y en parte es lógico ya que es un concepto que evoluciona rápidamente.

Esto hace que algunos lectores que se inician en este mundo no tengan claro a que se refiere concretamente el término ciberguerra. Y no es casual que esto pase ya que incluso en círculos profesionales muchas veces no se llega a un acuerdo completo sobre que conceptos entran o no en la definición de ciberguerra.

¿Pero exactamente que podemos considerar como ciberguerra?

Partiendo de la descripción general del término tenemos 2 variantes claramente diferenciadas:
• Conjunto de acciones orientadas a alterar los sistemas informáticos del enemigo y a proteger los propios, como herramienta de apoyo a las acciones bélicas convencionales.
• Conflicto de carácter bélico que toma el ciberespacio como escenario principal, en lugar de los campos de batalla convencionales. Sería un conflicto sin víctimas y generalmente sin daños materiales.

A partir de estas definiciones podemos intentar acotar el concepto del que estamos hablando.

Ciberguerra como elemento de apoyo a las acciones bélicas tradicionales

La ciberguerra como elemento de apoyo a las acciones bélicas tradicionales es relativamente fácil de acotar. Podríamos incluir:

• Operaciones de inteligencia: No hace falta explicar mucho como la informática ha revolucionado el mundo del espionaje. Muchos aspectos de nuestra vida están ya manejados por ordenadores (incluso más de los que pensamos) y también muchos aspectos de la vida militar. Cualquiera de estos aspectos que este contenido en un ordenador es susceptible de ser espiado (conversaciones telefónicas, movimientos bancarios, inventarios, gestión de personal, etc.).

• Operaciones de guerra psicológica y propaganda: Una buena operación de guerra psicológica requiere de un buen medio de comunicación. Y hoy en día que mejor medio de comunicación que Internet. A través de sistemas de mensajería, redes sociales, páginas web; es fácil contactar con los miembros de un ejército enemigo y poder influir en su moral.

• Operaciones de sabotaje: Al igual que en las operaciones de inteligencia, muchos aspectos de nuestra vida están ya controlados por ordenadores. Nada nos impide modificar lógicamente estos ordenadores para sabotear multitud de servicios: Agua, electricidad, teléfono, transporte, internet, banca. Pocos ejércitos podrían subsistir mucho tiempo sin estos servicios básicos.

Y teniendo en cuenta también que a día de hoy rara es la logística que no está gestionada informáticamente, tanto la propia como la de los contratistas civiles. Un ataque informático a este nivel sería muy eficaz.

Debido a que la informática forma parte cada vez más importante de algunos equipos de combate (navíos, tanques, artillería) también podría considerarse ciberguerra la manipulación de los sistemas informáticos integrados en los mismos. Aunque a día de hoy esto es poco habitual ya que estos sistemas generalmente carecen de comunicación informática con el exterior y difícilmente pueden ser manipulados remotamente, aunque en un futuro seguramente sera común.

Dejaríamos fuera del concepto de ciberguerra las operaciones de guerra electrónica, aunque en algunos casos la frontera entre ambas es muy sutil. Podríamos definir el límite entre ambas categorías por el aspecto físico de las mismas: guerra electrónica seria aquella que requiere de acciones en el mundo físico (por ejemplo introducir interferencias en una frecuencia de radio) y ciberguerra aquella que no requiere acciones físicas directas (por ejemplo desactivar remotamente el sistema informático que controla una antena de telefonía GSM).

Ciberguerra como enfrentamiento en el ciberespacio

Esta vertiente de la ciberguerra es tal vez la más difícil de acotar ya que partimos de que no existe una definición clara de lo que se considera un enfrentamiento en el ciberespacio.

Ya vimos en un post anterior que Internet es campo habitual de ciberdisputas, pero ¿Cuándo una disputa pasa a ser un acto de guerra?

Para no entrar en aspectos doctrinales y por simplificar, podríamos acotar este tipo de ciberguerra por 2 aspectos que la definen claramente: el campo de enfrentamiento y las armas utilizadas:

El campo de enfrentamiento seria cualquier conjunto de sistemas informáticos accesibles de forma remota (conectados en red), principalmente ordenadores personales y servidores. Pero también cualquier tipo de dispositivos de red (routers, switches, firewalls, balanceadores) o cualquier tipo de dispositivos informáticos embebidos (centralitas telefónicas, sistemas de automatización industrial, autómatas, etc.).

Las armas de la ciberguerra serian los programas preparados para penetrar la seguridad informática de los sistemas del enemigo y el malware para infectarlos y controlarlos remotamente.

Combinando ambos factores podemos tener un límite más o menos claro de lo que podemos considerar como un enfrentamiento en el ciberespacio.

martes, 8 de noviembre de 2011

El peligro de las falsificaciones chinas.


Diversos medios norteamericanos se hacen eco en las ultimas horas de una sorprendente noticia: "Piezas chinas falsificadas en aviones militares de Boeing y L3". (BusinessWeek “ChinaCounterfeit Parts in U.S. Military Boeing, L3 Aircraft “). Según  nos cuenta esta crónica componentes electrónicos de inferior calidad habrían acabado siendo instalados en aeronaves de combate norteamericanas, incluyendo modelos que actúan en el conflicto de Afganistán, como el transporte C-130J Hércules o  el helicóptero de ataque AH-64. El problema afectaría incluso al reciente avión de patrulla marítima P-8A Poseidon,  así nos lo cuenta DefenseTech en el articulo “Counterfeit Parts Found on P-8 Posiedons”.


Y es que la cuestion de los productos falsificados va más allá de la ropa, los complementos de moda o el calzado. China produce diariamente millones de artículos falsos, y entre ellos se incluyen componentes electrónicos: desde simples circuitos integrados hasta dispositivos electrónicos complejos completos.  Al contrario que las típicas imitaciones de mercadillo chinas que fácilmente saltan a la vista estos componentes reproducen las inscripciones, marcajes, dimensiones y diseños de tal forma que fácilmente pueden pasar por los productos originales.

En ocasiones estos componentes acaban en las cadenas de suministro internacionales y así finalmente en el interior de todo tipo de productos de reconocidas marcas, incluso como es el caso que nos ocupa fabricantes del sector de defensa. Estos elementos, como suele ocurrir con las imitaciones son en su mayoría clónicos que han pasado un escaso o nulo control de calidad, y que por tanto si se emplean en sistemas armamentísticos pueden llegar a poner peligro la seguridad de los militares que hacen uso de los sistemas afectados, a la capacidad militar de los ejercitos que los usan y en última instancia la propia seguridad nacional de los países afectados.

La información original de la noticia que nos ocupa parte de un documento del comité del senado norteamericano para las fuerzas armadas. La situación no es nueva y ya se venía comentando en círculos de defensa , "Dangerous fakes", lo preocupante es que el número de casos detectados va en aumento. Según el informe del senado norteamericano los casos detectados dentro de la cadena de suministro del Departamento de Defensa habrían pasado de  3.868 incidentes en 2005 a 9.356 incidentes tres años despues.

Aunque el problema que pone de relevancia el informe es el que afecta a sistemas de defensa, tampoco se puede obviar que situaciones similares pueden afectar a otros entornos críticos como dispositivos de control industrial, sistemas médicos de soporte vital o dispositivos de comunicaciones usados en situaciones de emergencia. Y si puede afectar a sistemas como esos podemos dar por seguro que nuestras redes caseras o empresariales tampoco pueden quedar a salvo.

El peligro está en que estos componentes supuestamente son idénticos a los originales pero realmente solo lo son en apariencia, normalmente las especificaciones de fabricacion son muy inferiores a las de los productos originales. Pongamos por caso el de los fabricantes de microchips, como pueden ser  circuitos lógicos, micro-controladores, etc. Estos se suelen ofrecer en muchas ocasiones en dos líneas diferenciadas, la de uso estándar, destinados para la electrónica de consumo y que suele tener unas tolerancias acordes con este empleo, digamos por ejemplo un rango garantizado de funcionamiento dentro del marguen de temperaturas de 0C to +70 grados centígrados. Mientras que por otro lado suele existir una línea de tipo industrial que garantiza esos mismos componentes con unas mayores calidades,  ya sean unas  tasas de fallo inferiores o unas tolerancias ambientales superiores,  siguiendo con el ejemplo de las temperaturas un valor típico industrial seria de -40C a +85C. Esta segunda línea normalmente suele ser más cara que la primera, eso la convierte también en un objetivo ventajoso para el falsificador, a él realmente le cuesta lo mismo etiquetar su producto como uno u otro. Por ello un componente que seguramente ni siquiera pasaría los estándares de calidad de uso casero  puede acabar integrado en sistemas como automóviles, aviones, maquinaria industrial, etc.

El problema de los productos falsificados alcanza incluso a los dispositivos y electrónica de red. En otra noticia reciente (“Selling fake Cisco gear lands Kansas man in prison for 27 months”) el cerebro de una operación de importación de equipos falsificados era sentenciado a mas de dos años de cárcel.  El delito, importar equipos que imitaban a los de Cisco , el líder mundial en soluciones de redes y cuyos equipos muy posiblemente sostienen la mayor parte del trafico de internet. Y es que este conocido fabricante es una de las principales víctimas de la falsificación de de componentes, desde módulos interfaces de red hasta firewalls PIX completos.


Y es aquí donde nos encontramos con el segundo riesgo por el uso de involuntario de imitaciones, la posibilidad de introducir vulnerabilidades en nuestras redes. Porque cuando empleamos un clónico no soportado por el fabricante oficial ¿quién nos asegura que el producto contiene la última versión disponible del firmware o sistema operativo que se ejecuta el dispositivo? Ya no solo pudiera ser que el falsificador use una versión antigua, y por tanto más vulnerable,  si no que es incluso posible que la versión incluida sea una parcheada para funcionar con el hardware clonado, diferente al original, y que la actualización a una versión oficial actualizada no funcione correctamente o sea directamente imposible de instalar.

Peor aún, en un dispositivo de red falso, ¿Cómo sabemos que el dispositivo no viene con una configuración de fábrica totalmente insegura acorde con la irrisoria calidad del producto? ¿Quién nos garantiza que dentro del firmware o del diseño electrónico no se esconde ninguna sorpresa en forma de caballo de Troya? Algunos analistas ya han especulado en la posibilidad de que fabricantes con intenciones maliciosas o  incluso el propio gobierno chino puedan aprovechar que los productos en el pais asiatico acaben integrados en los sistemas de defensa de sus potenciales enemigos, pudiendo añadir intencionadamente algún tipo de fallo o puerta trasera que permita tomar el control del sistema o deshabilitarlo de forma remota en caso necesario.

lunes, 31 de octubre de 2011

Wikileaks: Antecedentes históricos y alternativas actuales.


Hace unos días el famoso creador de Wikileaks,Julian Assange, informaba que esta organización suspendía sus actividades por la situación de asfixia financiera consecuencia del bloqueo desde empresas como Visa y Mastercard. Estamos ante el más reciente capitulo, aunque seguramente no el ultimo de la rocambolesca historia de Wikileaks. Una historia que incluye los problemas legales de su creador por supuestos delitos sexuales,  las criticas por parte de antiguos colaboradores,  o haber sido la motivación justificadora del cyberactivismo  de colectivos como Anonymous.

Muchos han sido los cambios desde que Wikileaks apareció en internet allá por el año 2006. En sus inicios Wikileaks era en un sitio editable, de ahí el “wiki” de su nombre. En su concepción original se suponía que los documentos filtrados debían ser analizados de forma colaborativa, poniéndolos dentro de contexto de forma similar a como se edita un artículo de la Wikipedia.

En este énfasis comunitario  Assange y sus colaboradores se mantenían en el anonimato. Si uno consultaba en la página de preguntas frecuentes quien estaba detrás de Wikileaks se encontraba con esto: “Wikileaks ha sido fundado por disidentes chinos, matemáticos y técnicos de empresas start-up, de los EE.UU., Taiwán, Europa, Australia y Sudáfrica”

Durante los primeros  años las actualizaciones eran regulares e incluían todo tipo de documentos, aunque acabaron sobresaliendo los de un carácter más técnico que afectaban a las fuerzas armadas norteamericanas. Estos documentos normalmente manuales de técnicas, tácticas y procedimientos carecían del impacto mediático de las revelaciones que posteriormente llevaron a Wikileaks a la fama, pero ofrecían un resquicio abierto a la operativa de las fuerzas armadas y agencias de seguridad norteamericanas.

Una gran duda sobre Wikileaks es como en los primeros tiempos cuando era una iniciativa escasamente conocida pudo hacerse con una masa crítica de documentos que le proporcionaron su tirón mediático inicial. Se llego a rumorear que durante los inicios Wikileaks hizo acopio de documentos secretos, no filtrados desde fuentes humanas internas, si no mediante una red de monitorización de nodos de salida de TOR. Según la teoría más extendida muchos documentos de este tipo son movidos por dicha red anonimizadora por hackers que buscan ocultar su origen (quien sabe si intrusos a sueldo del gobierno chino o de otros países) y así acababan en las manos de los colaboradores de Wikileaks. Según otros estudios Wikileaks también habría hecho uso sus inicios de la explotación de filtraciones involuntarias en redes P2P, una tema que ya hemos tratado desde este blog.

No sería hasta mucho tiempo después, noviembre de 2009, cuando aparecería en escena Bradley Manning y las filtraciones de alto nivel que dieron fama a Wikileaks, estas si con un importante calado político. Al tiempo tambien hubo cambios en la concepcion de Wikileaks del anonimato inicial se paso al protagonismo de sus creadores y especialmente de Julian Assange , mientras que de la idea de trabajo abierto y colaborativo se paso a la filtración selectiva a la prensa. Aunque esa es otra historia, una ampliamente conocida y documentada.

En la actualidad existen una serie de sitios, que comparten aquella visión inicial de Wikileaks y que son visita obligada para cualquier estudioso: Ya sea el simple aficionado a las temáticas de seguridad y defensa. Los responsables de oficinas de protección de material clasificado, por si alguno de los documentos bajo su control hubiera sido divulgado. O incluso el personal dedicado a tareas inteligencia o el avezado periodista, ante la posibilidad de la aparición de una ocasional pepita de oro informativa.

Estas alternativas actuales son fieles al concepto inicial de Wikileaks, alejadas de la imagen de lugar de filtración de documentos clasificados de alto nivel, hecho que ocurre solo muy ocasionalmente. Su actividad se nutre principalmente de la publicación de material se que se mueve en la frontera entre lo público y lo secreto. Datos que no se estima conveniente que sean accesibles al público general y sin embargo no son tan críticos como para ser clasificados. Este tipo de documentos  suelen estar marcados con identificadores como FOUO (solo para uso oficial), LE SENSITIVE (material sensible policial) o ser información propietaria de empresas de defensa. Estas páginas también exponen a la luz pública material en peligro de desaparecer de la red, de ser clasificada a posteriori,  o que en su opinión no ha recibido la atención adecuada.

Cryptome (www.cryptome.org) es un sitio web creado en 1996 por la pareja de arquitectos John Young y Deborah Natsios,  funciona como un repositorio de información acerca de la libertad de expresión, la criptografía, el espionaje y la privacidad. Poco o nada ha cambiado a lo largo de los años el diseño de esta web que podría calificarse, siendo benévolos,  de minimalista. En su larga trayectoria cryptome ha sido amenazada por diversas empresas por publicar información que ellos consideraban propietaria, e incluso ha recibido la visita ocasional del personal del FBI.

Public Intelligence (www.publicintelligence.net) fundado en el verano de 2009 se define como un proyecto internacional destinado a la agregación de un trabajo colectivo de investigadores independientes de todo el mundo que quieren defender el derecho del público a acceder a la información.

Cryptocomb (www.cryptocomb.org)  es en cambio un recién llegado a la escena de las las web de activismo en la apertura de la información, poco o nada se sabe de su creador o sus intenciones. Su estética y contenidos imitan a Cryptome e incluso su declaración de intenciones copia directamente la de este.

Muy por detrás en contenidos o actividad quedan los múltiples imitadores de wikileaks, si bien algunos merecen una visita ocasional, como son Wikispooks o el aparentemente abandonado DODleaks.

Como no podía ser de otra manera en los tiempos actual muchas de las revelaciones mas recientes de estos sitios tienen que ver con la ciberguerra. Así estos dias cryptome hacia publica una revista interna del fabricante de defensa Raytheon[1] sobre sus cyber servicios, cryptocomb publicaba una conferencia reciente de Aaron Barr (famosa victima de anonymous) sobre ciberguerra y social media[2]. Mientras que Public intelligence hacia pública una nota interna del Homeland Security sobre los últimos desarrollos de herramientas por parte del colectivo Anonymous[3].

Documentos destacados:

[1] Cryptome Raytheon Technology Today: Raytheon’s Cyberdomain Technologies 
[2] Cryptocomb: Aaron Barrs SSAS PPT Presentation "Social Media and Evolving Cyber Threats" given in Washington, D.C. on Sep 12, 2011
[3] Public Intelligence: (U//FOUO) DHS Bulletin: “Anonymous” and Associated Hacker Groups Deploying New Cyber Attack Tools



lunes, 24 de octubre de 2011

Uso táctico de Metasploit Framework

En respuesta a mi post anterior un lector pedía un ejemplo práctico del uso de Metasploit. Y como el blog es de temática militar vamos a empezar por ahí. En futuros artículos intentaré explicar a con más detalles técnicos cómo podemos utilizar Metasploit en la práctica.

Decíamos metafóricamente que Metasploit sería el equivalente en ciberguerra a lo que es un destructor a nivel naval; ¿Pero qué características tiene en común con un destructor?

Que me corrijan los expertos en tecnología naval, pero a groso modo los destructores son buques rápidos y versátiles pero con gran potencia de fuego.

Metasploit como decíamos cumple estas características: Es una herramienta flexible (de código libre), de uso simple (aunque para especialistas por supuesto) y que puede ser equipada con múltiples exploits (potencia de fuego) para atacar objetivos importantes.

El escenario

Por ejemplo supongamos que tenemos un escenario donde nuestro objetivo es conseguir acceso a la correspondencia de un alto directivo (este será nuestro objetivo primario).

Analizado el escenario, con información obtenida de fuentes públicas en Internet, decidimos que la forma más sencilla de conseguir este objetivo es infiltrar un troyano en el equipo de algún colaborador directo de ese directivo (estos serán los objetivos intermedios). Ya que hemos averiguado que se utilizan habitualmente en la compañía sistemas Windows antiguos sin parchear.

Para conseguir infectar estos equipos necesitaremos aprovechar una vulnerabilidad que nos permita introducir un malware en el sistema. Aquí es donde entra en juego Metasploit.

Tenemos 2 formas principales de lanzar un exploit contra el equipo que queremos infectar:
• Enviar el exploit directamente a la víctima. Por ejemplo dentro de un email.
• Que la víctima recoja el exploit. Por ejemplo dejándolo en un servidor web y convenciendo a la víctima para que visite la página donde está.

Optamos por la segunda opción ya que los clientes de correo habituales como Outlook o Thunderbird pueden ser difíciles de explotar y los antivirus de correo podrían parar el ataque (aunque hay formas de saltárselos).

El exploit

Así que lo que haremos será configurar un servidor en Internet en el que instalaremos:
• Un pequeño servidor web que al recibir una conexión detectara la versión del navegador que conecta, seleccionara el exploit más adecuado y le pasara la orden a Metasploit.
• Una instancia de Metasploit framework que generara el exploit adecuado y que en caso de tener éxito se encargará de ejecutar el payload en el equipo atacado.

El exploit a utilizar dependerá de varios factores: La versión del navegador, el tipo de sistema operativo, si el usuario utiliza antivirus, etc. Podremos incluso lanzar varios a la vez para aumentar las probabilidades de éxito. Todo ello será necesario programarlo en Metasploit.

Podremos también utilizar los exploits que ya vienen programados con Metasploit o desarrollar los nuestros propios. Esto nos llevara más tiempo, pero reducirá las posibilidades de ser detectados.

También necesitaremos que el usuario visite nuestro servidor web “trampa”. Para hacerlo necesitaremos algo de ingeniería social para convencer a los usuarios de que visiten con su navegador la dirección de una página cebo.

Para ello podremos por ejemplo publicar una nota en un foro que sabemos es frecuentado por los trabajadores de la empresa a atacar, con la esperanza de que alguno visite nuestra página.

El payload

Como el objetivo es instalar un troyano en el equipo atacado. La función del payload será sencilla, consistirá en descargar y ejecutar el instalador del malware.

El propio Metasploit ya incorpora un payload con esta funcionalidad (download_exec) de forma que no necesitaremos desarrollo adicional.

Aunque también podríamos añadirle funciones avanzadas, como por ejemplo que el payload desactive el antivirus del equipo antes de descargar el instalador.

La infección

Una vez esta todo montado solo tenemos que esperar a que alguien visite la dirección de nuestra página y ver si el exploit ha funcionado.

Para ello utilizaremos una herramienta de control remoto o RAT (como por ejemplo PoisonIvy o el propio módulo Meterpreter de Metasploit) configurada para conectar a otro equipo que tendremos conectado en Internet con el software de control.

Si todo ha ido bien y se han conseguido infectar algunos equipos, habrá que comprobar si los sistemas infectados corresponden a los usuarios que eran nuestro objetivo intermedio.

El objetivo final

Si hemos tenido suerte y alguno de los equipos infectados es de un colaborador directo del usuario a monitorizar, tendremos acceso a los segmentos internos de la red de la empresa. Y si el equipo infectado comparte el mismo segmento de red que el equipo del objetivo primario podremos utilizar un sniffer para espiar su correo.

Un sniffer es un programa que se encarga de recoger y analizar el tráfico de una red. En las redes que habitualmente encontraremos en una empresa (de tipo Ethernet) un sniffer normalmente solo puede ser utilizado dentro del segmento local de red.

Conseguido

Si todo sale según lo previsto tendremos acceso al correo del directivo capturando el tráfico con su servidor de email.

Además lo habremos conseguido sin atacar directamente su equipo, reduciendo la probabilidad de ser detectados. Y todo gracias a la versatilidad y potencia de Metasploit.

jueves, 6 de octubre de 2011

Metasploit Framework

Si como dice mi compañero Leo, un exploit 0-day es el equivalente digital a un “puto tomahawk”, Metasploit sería el equivalente digital a un destructor.

Un pequeño glosario para empezar:

• Vulnerabilidad: Error en el software que permite a un atacante comprometer su seguridad.

• Exploit: Código que aprovecha una vulnerabilidad.

• Payload: Carga útil de un exploit. La acción que ejecuta el exploit una vez la vulnerabilidad ha sido aprovechada con éxito.

• Shellcode: Conjunto de ordenes en un lenguaje de bajo nivel (normalmente ensamblador) que son inyectados en un programa para conseguir que se ejecute una operación para la que ha sido programado.

Los payloads que se utilizan normalmente para aprovechar vulnerabilidades de corrupción de memoria (desbordamientos de búfer, errores de manejo de punteros, etc.) se construyen en forma de shellcode.

• Post-explotación: Acciones que se ejecutan una vez el exploit ha tenido éxito. Por ejemplo: robar credenciales, abrir puertas traseras, ocultar la presencia del intruso, etc.


A groso modo Metasploit es una herramienta para desarrollar y lanzar exploits. Pero no solo es un framework de desarrollo, también es una plataforma unificada de explotación y hacking.

Suministra al programador y al hacker entre otras cosas:
• Una gran colección de exploits ya desarrollados y probados.
• Payloads (shellcodes) para varias plataformas y con multitud de funcionalidades.
• Scripts de post-explotación para tareas habituales de hacking.
• Multitud de módulos auxiliares para realizar distintas pruebas de seguridad.
• Funciones de red y procesado de múltiples protocolos.
• Conectividad con otras herramientas de ataque.
• Un interfaz de ataque uniforme.
• Un payload multipropósito con funcionalidades de rootkit (Meterpreter) que se instala en los sistemas explotados para interactuar remotamente sobre los mimos.



Esto convierte a Metasploit en la plataforma de lanzamiento ideal para cualquier exploit, ya que no solo le ofrece al programador una gran variedad de utilidades para mejorar su exploit sino que también le ofrece a la persona que va a lanzar los exploits una plataforma unificada y de uso sencillo.

Antes de Metasploit la programación y el uso de exploits era un proceso artesanal. El programador tomaba una vulnerabilidad de partida y empezaba a desarrollar un pequeño programa para aprovecharla. El programador tenía que desarrollar a medida los payloads y adaptarlos manualmente a cada plataforma.

Cada desarrollador además utilizaba un lenguaje de programación diferente. Y el estilo del código cambiaba mucho. La mayoría de exploits eran desarrollados para consumo del propio desarrollador y eran difíciles de utilizar y modificar para otros hackers.

Con la aparición de Metasploit la mayor parte de la comunidad de desarrolladores de exploits cuenta con una herramienta común en la que programar sus herramientas y ofrecérselas al resto de hackers.

Esto ha hecho que el uso de exploits se haya convertido en una tarea mucho más simple y al alcance de muchos usuarios no especialistas en seguridad.

Metasploit no es la única herramienta de este estilo, existen otros frameworks de explotación similares en cuanto a potencia pero de carácter comercial. Los más conocidos:
• Immunitysec Canvas
• Core Impact

Es difícil realizar una comparativa rápida entre ellos, pero a grandes rasgos:
• Las ventajas principales de Metasploit son su versión gratuita y el soporte de una gran comunidad de usuarios y desarrolladores.
• Canvas ha sido tradicionalmente considerado el más puntero. Entre sus desarrolladores se encuentran algunos de los considerados como números uno en el mundo de la programación de exploit.
• Core Impact es tal vez el más corporativo y menos underground de los tres. Su funcionalidad estrella son los agentes que se instalan en los equipos comprometidos y facilitan el realizar la labor de metástasis de la intrusión (conseguir acceso a otros equipos no accesibles de la red aprovechando el sistema comprometido).

Existen otros frameworks de explotación, algunos comerciales y otros de código libre, pero todavía no tienen la madurez de estos tres.

Cualquiera de estos frameworks podría servir como base para que una organización construya su propia plataforma de lanzamiento de exploits. Implementando sus propios exploits 0-day o payloads y sin tener que hacerlos públicos; obviamente.