martes, 3 de junio de 2014

Incorporando la ciberdefensa en los ejercicios militares.

Durante el pasado mes de mayo se desarrollo el ejercicio OTAN  “Unified Vision 2014”. Tuvo lugar en Noruega y se trataba de un ejercicio de interoperabilidad entre sistemas de inteligencia,  mando y control. En él se dieron cita diversas unidades de países OTAN integrando en un mismo entorno diversos medios de captación de inteligencia, desde aviones AWACS a sistemas biométricos, pasando por sistemas de guerra electrónica. Todos estos sistemas se han probado anteriormente de manera aislada, se trataba ahora de trabajar de forma conjunta en ambiente real. Comprobar la capacidad de intercambiar la información generada mediante sistemas de información compatibles.


Hasta aquí nada diferencia este ejercicio con otros experimentos de integración relacionados con el área C4ISR. , aunque existe una fuerte presencia de sistemas informáticos o áreas como la guerra electrónica, no es per se un ejercicio de Ciberdefensa.




Sin embargo en la nota pública del estado mayor en referencia a la participación de nuestras fuerzas armadas encontramos el siguiente apunte.
La participación de medios multinacionales, aéreos, navales y terrestres, permitirá valorar su empleo en la detección de objetivos camuflados en el terreno. Para ello se emplearan señuelos con los que distinguir la amenaza entre una blanco real y otro simulado. También se operará dentro de un área de perturbación electrónica. Finalmente se va a simular un ataque cibernético, en el que algunos nodos de la red hagan funciones de apoyo y otros se apaguen sin previo aviso. El objetivo es saber cómo se reconfigura una red de estas características y como se mantiene el perfil de la misión.

Es decir, pese a no tratarse de un ejercicio de ciberguerra incorporo escenarios propios de la misma. Se trata de un cambio importante respecto a la aproximación a los ejercicios militares, en general, y los ejercicios de Ciberdefensa, en particular, tal como se planteaban hasta ahora.

En su inicio hace ya mas de una década los ejercicios de Ciberdefensa se realizaban prácticamente sin interrelación con otros aspectos militares. Básicamente un ejercicio consistía en montar una red local, configurar una serie de servidores y dividir al personal en equipos: asignando a los contendientes roles de ataque y defensa sobre esos sistemas. En la mayoría de ocasiones se trataba de redes exclusivamente compuestas de sistemas informáticos civiles. Los mismos servidores web, bases de datos o aplicaciones de cliente que se pueden encontrar en cualquier empresa. La siguiente evolución consistió en incorporar a este tipo de ejercicios sistemas informáticos de mando, control y comunicaciones iguales a los usados en actividades militares. Ya que estos pueden presentar vulnerabilidades como cualquier otra pieza de software. Sirva de ejemplo el reciente informe de la empresa IOActive que localizo un gran número de vulnerabilidades y puertas traseras en terminales satélite de diverso tipo, incluidos los usados en aplicaciones militares.




Puesto que el compromiso de este tipo de redes y sistemas puede poner en peligro la ejecución de operaciones militares, cada día mas dependientes de las tecnologías de las información, se ha comenzado a incorporar en el entrenamiento estas contingencias. Como ya ocurrió anteriormente con la defensa NBQ o la protección de la fuerza “FORCE PROTECTION” la Ciberdefensa se convierte en una competencia transversal que debe tenerse en cuenta practicamente en todos los niveles y entornos.

Fuentes: EMAD, NATO, Flickr NATO.

martes, 27 de mayo de 2014

Ataques Watering Hole

Watering Hole es una técnica de ataque que consiste en comprometer sitios web legítimos para instalar en ellos algún mecanismo de infección (por ejemplo un exploit para el navegador o un documento malicioso) e intentar infectar a los usuarios que visiten sus páginas.


El termino viene de la técnica de caza que utilizan algunos depredadores que esperan a sus presas cerca de los sitios donde acuden a beber (watering hole = abrevadero).


Algunos analistas utilizan también la denominación SWC (Strategic Web Compromise) para referirse a esta técnica de ataque.

Normalmente los ataques de Watering Hole son un primer componente de ataques dirigidos de mayor alcance. Se inician con el compromiso de sitios que tengan relación con la entidad a atacar. Por ejemplo si es una entidad financiera se comprometen portales de bolsa, si es una entidad militar se comprometen portales de temática militar o de fabricantes de armamento.

En 2013 tuvimos en España un caso bastante sonado. La web del fabricante español de equipos de comunicaciones militares Amper fue comprometida a mediados de Septiembre y utilizada para distribuir el malware PlugX (asociado al grupo Emissary Panda) mediante un documento Word malicioso.

Este tipo de ataques son bastante efectivos ya que:
  • La seguridad del sitio infectado queda fuera del perímetro de seguridad de la entidad que es el objetivo final, de forma que las medidas de protección de la misma no lo cubren.
  • Los sitios infectados normalmente tienen un nivel de seguridad inferior al que tendrían los de las organizaciones objetivo, siendo por tanto necesarias técnicas de ataque menos sofisticadas. Por ejemplo comprometer la web de una publicación o de un blog de temática militar se supone más fácil que hacerlo directamente en una red de defensa.
  • Facilita la realización de ataques dirigidos ya que pueden elegirse los sitios a infectar en base al perfil de sus usuarios.
  • Pillan a los usuarios con la guardia baja ya que son sitios que visitan habitualmente y en los que suelen confiar.

Protegerse de este tipo de ataques es complejo. Es necesario que los usuarios tengan sus equipos actualizados y protegidos, que estén concienciados contra este tipo de riesgos y que se realice una monitorización activa de los sitios que suelen visitar nuestros usuarios.



martes, 1 de abril de 2014

Operaciones APT famosas

Tenemos en la prensa especializada noticias sobre ataques APT casi a diario y el término se está empezando a utilizar de manera demasiado alegre. El otro día llegue a leer incluso a alguien que decía que el malware bancario Zeus era un APT.

El término APT se suele asociar erróneamente al uso de malware dirigido, pero es algo más. APT es el grupo de gente que esta detrás del ataque, no la operación y mucho menos el malware.

El malware es como “una bomba”. Es lo que “mata”, pero para lanzar una bomba hace falta un avión, hacen falta pilotos, hacen falta ingenieros que diseñen la bomba, gente de inteligencia y medios de reconocimiento que digan donde hay que dejar caer la bomba.

Además no cualquier grupo de “ciber-agresores” entra dentro del término APT si no cumplen las condiciones básicas del término:

• Avanzado: En el sentido de que los atacantes tienen recursos técnicos, económicos y de inteligencia amplios. Son grupos poderosos o naciones.

• Persistente: Es decir los ataques no son únicos y se suelen mantener a largo plazo.

• Amenaza: Al estar realizados de forma organizada (Las herramientas de seguridad tradicionales están diseñadas para evitar ataques puntuales y por lo tanto son previsibles y fáciles de evadir si se realizan los ataques de manera planificada).


Por si no queda del todo claro. He recopilado una lista de las operaciones APT más famosas de los últimos años como material de estudio. Si echáis alguna en falta, estoy a vuestra disposición.

No veréis en esta lista troyanos masivos de ciberdelincuencia tipo Zeus, Shylock, Coreflood, Mariposa y tantos otros.

Ordenados según el año en el que salieron a la luz pública:

1999



2005



2008

2009


Byzantine Hades / Gh0stNet - http://en.wikipedia.org/wiki/GhostNet

2010




2011







2012





2013






2014




Gran parte del texto del articulo ha sido aportado por Miguel Angel Hernandez.

martes, 18 de febrero de 2014

Tácticas de exfiltración



Exfiltración: Proceso de extracción no autorizada de datos dentro de un sistema o de una red.

Tradicionalmente ha constituido la fase última y tal vez la menos relevante de un proceso de robo de información, aunque con la proliferación de los ataques de tipo APT también se han popularizado las soluciones técnicas que dificultan este proceso, como: Detectores de anomalías, Sistemas de prevención de fugas de información, Cortafuegos inteligentes.

Es por esto que es cada vez más importante el estudio de las diversas tácticas empleadas para evadir este tipo de medidas de protección.

Para muchos, pasó desaperciba la importancia del artículo sobre webshells que publicamos hace unos meses, pero tras el reciente incidente de Target vuelve a tomar relevancia.

A continuación tenemos un gráfico sobre el proceso mediante el que se utilizó malware específico para TPVs y varios servidores comprometidos para robar cientos de miles de números de tarjetas de crédito de la cadena americana de tiendas Target. (Fuente: Dell SecureWorks)


Vamos a explicar cómo las webshells se están convirtiendo en una pieza clave de los ataques APT avanzados como el anterior, principalmente durante la fase de exfiltración.

Supongamos el siguiente escenario: una red donde existen detectores de intrusos (IDS) y herramientas de prevención de fugas de información (DLP) basados en análisis de  anomalías para la detección de ataques con malware dirigido.

Si se produce un incremento anormal de tráfico de red desde un equipo de usuario hacia direcciones IP de países sospechosos (p.e. China o Rusia), saltaran todas las alarmas.

Sin embargo, si el tráfico se dirige a un servidor Web de la propia empresa (p.e. situado en una DMZ), o al servidor Web de un proveedor de confianza, nadie sospechara.

Este servidor, al estar abierto al público, recibe periódicamente conexiones desde direcciones IP de todo el mundo, de forma que tampoco levantará sospechas.

Por lo tanto un potencial atacante avanzado, antes de intentar infectar a los usuarios internos con malware, primero intentara comprometer algún servidor Web público secundario de la organización para utilizarlo como pasarela.

 
Este servidor será utilizado como “drop zone”, donde el malware dejara la información robada y el operador del malware simplemente tendrá que recogerla periódicamente.

De esta forma, se dificulta en gran medida la detección mediante análisis de anomalías de tráfico o mediante listas negras de direcciones IP asociadas a operaciones APT.

Para combatir este tipo de tácticas avanzadas, es necesario que nuestra estrategia de lucha contra los APTs incluya todos aquellos elementos IT que puedan ser utilizados durante el proceso de exfiltración.